El sobrecalentamiento de un disco de freno tiene una relación directa con el rendimiento de frenado de un vehículo. La aplicación de los frenos provoca fricción entre el disco y las pastillas de freno, lo que genera calor. Si este calor no se mantiene dentro de límites razonables, puede llevar a un sobrecalentamiento extremo y, a su vez, reducir el poder de frenado, también conocido como desvanecimiento de frenos. Algunos discos tienen aditivos de tratamiento térmico que mejoran la disipación del calor, la cual está conectada a las ventilaciones de los frenos, o también existen discos con agujeros o ranuras en ambas superficies de contacto para que el aire de las superficies calientes pueda ser calentado y eliminado. Esto se logra mediante patrones perforados o ranurados que despejan las superficies y eliminan el gas atrapado donde se aplican los frenos. De esta manera, se puede lograr un frenado suave con una presión consistente.